Ideas Clave

  1. Una historia y dos destinos
  2. El coste de tu Energía Vital
  3. La Bolsa o la Vida

 

Antes de hablarte de ese tal Joe Dominguez, te voy a contar la historia de dos niños.

Nacieron en los ochenta. Y resultaron hacerse muy amigos a temprana edad, ya en primaria, por tener en común caracteres y gustos semejantes.

Fulanito y Menganito.

Tanto el uno como el otro, asistían a la misma clase, y se sentaban juntos por voluntad propia. Se podía ya avistar la personalidad de cada uno, aunque la inocencia propia de sus edades indicaba en gran medida todavía que eran un lienzo en blanco.

Cándida inocencia… Cuántos volveríamos a empezar de nuevo… ¿Verdad? Ya, ya… De los errores se extraen aprendizajes que te hacen crecer, pero… tú ya me entiendes. 😉

Cuando conversaban, Fulanito, muy chisposo él, le decía a su fiel amigo con actitud determinada que de mayor sería astronauta. En su lugar, Menganito, con orgullo, le respondía que sería en cambio doctor, como su papá.

A medida que pasaban los años, crecían y se adentraban en el enmarañado camino emocional de la pubertad, comenzó a despertar en ellos apetitos materiales. Y digamos que sus nobles profesiones imaginarias quedaron descartadas, por así decirlo, por otras más de moda o demandadas por el mercado laboral del momento.

A los dos les chiflaba el cine. (Sí, por aquellos tiempo, los ochenta, tenías dos alternativas: o te gustaban las cosas, o te gustaba mucho las cosas, no existía todavía el frikismo); y estimulaban su imaginación dejándose llevar por la realidad de sus historias, giros inesperados, personajes, y desenlaces finales.

La película predilecta que les unía era Wall Street, de Michael Douglas. Sehh… cómo no.

 

wall street gekko foxY claro está, no podía acabar la cosa de otro modo: soñaban algún día con tener buenos cochazos (superdeportivos, a poder ser, por pedir), y chicas florero maravillosas pero livianas de criterio, de las de presumir por Instagram, puestos ya.

Vamos, aspirar a ser unos ricos con solera y postureo, a lo Santa Barbara, Falcon Crest o Dallas (sí, nací a principios de los 80, se nota?). Los arquetipos de ricos más pastelosos que tu imaginación pueda alcanzar. ^^

Así que los dos con ahínco le echaron bravura (o mejor dicho, foco, hormonas y morro), y se sacaron la selectividad para estudiar carreras bien racionales:

Económicas Fulanito, empresariales Menganito.

Cuando acabaron, hicieron sus respectivos másteres en importantes escuelas de negocios, como guinda del pastel para sus currículums, y así agradar a algún que otro director de recursos humanos de las empresas ofertantes a las que acudían como candidatos.

Los dos tenían en común algo muy claro: querían tener su propio estilo de vida; y si ello significaba escalar con esfuerzo y dedicación en el mercado laboral, estaban dispuestos a pagar el precio por ello.

Así que lograron un hito en sus carreras profesionales: comenzaron a trabajar en prestigiosos fondos de inversión, y a especializarse como traders (especuladores de compraventa de activos financieros que operan en Bolsa).

Creían que se podría ganar importantes sumas de dinero especulando, aprendiendo de los mejores traders de éxito, gurús financieros y sistemas de inversión para operar con sus ahorros acumulados con esfuerzo.

bravo-celular-desenho-editFulanito, siempre era muy ambicioso y más bien impulsivo, mientras que Menganito más atemperado y reflexivo.

A medida que pasaba el tiempo, los dos comenzaron a adoptar estrategias diametralmente opuestas en sus relaciones con el dinero, a pesar que ambos seguían trabajando en la industria financiera y gestionaban sus finanzas personales de manera semejante… Bueno, no del todo.

Fulanito, gozó de una buena racha con sus inversiones en bolsa. Y con las rentabilidades y dividendos que adquirió, comenzó a escalar rápidamente su nivel de vida… a nivelazo de vida. Y claro está: su flujo de gastos y pasivos no tardó en dispararse. 🙂

Se hipotecó con una casa palaciega de diseño, dos residencias más a las afueras, un Lamborghini, un Ferrari, vacaciones de alto standing, ropa de Armani y Gucci y una mujer florero tan impresionante como imprevisible que le fundía de lo lindo las masters cards oro con sus altibajos emocionales.

Por el contrario, Menganito, también hábil en finanzas, logró tener rentabilidades muy buenas igualmente, pero…

De repente…

Un día decidió dejar de exponer su dinero a la especulación bursátil. Y no solo eso, sino dejó de ser asesor financiero para tiburones.

Algo sucedía con Menganito… ¿Se había vuelto un monje asceta o algo parecido? ¿Qué le estaba pasando al tío? ¡¡Con toda esa pasta y le da por no “vivir a lo grande” aquí y ahora!!

 

La Energía Vital, el Valor Clave para tu Vida

 

Menganito adoptó un nivel de vida moderado y consumía de manera estratégica, para redirigir gran parte de su capital sobrante hacia proyectos de vida e inversiones personales, que le permitían seguir prosperando pero sintiéndose más realizado y en paz consigo mismo

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Fulanito, se reía de él. Porque no entendía su renuncia a lo que les había conducido al “éxito” según la escala de valores de la sociedad. Unos valores en los que se dejaron seducir, creyeron e interiorizaron desde muy jóvenes.

Pero… tranqui, aquí viene lo bueno.

Fulanito, comenzaba a resentirse, vamos… a quemarse. Un cuadro clínico mental muy propio de nuestros tiempos, del hombre moderno

Estrés y vacío se convirtieron en su pareja inseparable de vida, como si no fuera consciente de ello. ¿Cómo puede ser? ¡Si lo tenía todo! Te preguntarás.

Había entrado en una espiral en caída libre, de luchar en mantener un estatus de vida del cual no sabía cómo narices salir.

How-to-increase-freelancer-ratesAlgo no cuadraba.

Todas esas responsabilidades profesionales y económicas para alcanzar esos placeres materiales que había soñado toda su vida, se había traducido en doblegar su felicidad y libertad a un estilo final de vida que le hacía desdichado.

¿Por qué?

Porque todo su afán a lo largo de los años fue perseguir el dinero, no un estilo de vida que le diera plenitud, paz y felicidad. Comenzó la casa por el tejado: puso como meta el dinero y no unos propósitos en consonancia con sus principios y felicidad.

Pero Menganito… aiii Menganito. Él sí que se dio cuenta del circo a tiempo. Veía cómo la mayor parte de la gente a su alrededor buscaba incansablemente un estatus de vida determinado, a un coste en sacrificio de tiempo y felicidad personal demasiado alto.

La mayor parte de la gente trabaja sólo por dinero, intercambia su tiempo, energía y vida personal a cambio de ese recurso. Sí, a todos nos gusta vivir bien, y a poder ser cada vez mejor, es innato a la condición humana. Pero vio con meridiana claridad que muchas veces el precio a pagar estaba en desequilibrio con la razón de ser de su vida, con su felicidad.

Y tomó una decisión:

En lugar de medir su trabajo en horas invertidas, lo hizo en energía vital consumida de su vida:

Dinero = Energía = Tiempo

Asking-for-a-raiseSu energía vital por todos esos aspectos involucrados directa e indirectamente con su trabajo.

Así que se puso manos a la obra y comenzó a calcular el tiempo y los gastos que consumía de su:

  • Transporte al trabajo
  • Ropa de trabajo y aseo (si tu trabajo te hace ensuciarte)
  • Comida en el trabajo (si tienes que quedarte a comer fuera entre horas de jornada laboral)
  • Relax y descanso después del trabajo (ocio, salir de fiesta, etc)
  • Diversiones semanales para olvidarse del trabajo (el que gastas para relajarte por el estrés)
  • Vacaciones extraordinarias motivadas por el trabajo (también por necesidad de querer desconectar)
  • Enfermedades y medicación a causa del trabajo

Después de sumar y restar estas cifras Menganito obtuvo lo que realmente ganaba a la hora.

 

La Bolsa o la Vida. Joe Dominguez

 

¿Por qué te narro todo este cuento? ¿Has oído hablar del libro La Bolsa o la Vida de Joe Dominguez y Vicki Robin?

 

la-bolsa-o-la-vida-joe-dominguez-y-vicki-robin-ref3881Es un célebre e inusual libro de finanzas personales, en contraste a muchos otros donde sólo se limitan a indicarte cómo ganar dinero. No te diré que Menganito fuera Joe Dominguez, pero digamos que fue también un analista de bolsa.

Llegado un momento, se retiró a una edad temprana de la industria financiera al alcanzar un determinado patrimonio ahorrado, y vivir el resto de sus días un estilo de vida acorde a su personalidad y sus deseos de vivir con plenitud.

Fueron Joe Dominguez y su mujer Vicki Robin, quienes plantearon en su libro valorar el precio por hora de tu trabajo, pero no en función sólo de tu salario sino, además, de tu energía vital global directa e indirecta consumida a causa de él.

En el libro menciona más datos a considerar para calcular tu estilo de vida ideal, y muchas sugerencia e ideas con gran detalle. Justo al inicio, los autores, tienen una lista de preguntas dirigidas a ti:

 

  • ¿Tienes suficiente dinero?

    dominguez_joe

    Joe Dominguez

  • ¿Estás gastando suficiente tiempo con tus amigos y familia?
  • ¿Vienes a casa de trabajar, lleno de vida?
  • ¿Tienes tiempo de participar en cosas que crees que merecen la pena?
  • ¿Si fueras despedido del trabajo, lo verías como una oportunidad?
  • ¿Estás satisfecho con la contribución que haces al mundo?
  • ¿Estás en paz con el dinero?
  • ¿Refleja tu trabajo tus valores?
  • ¿Tienes suficientes ahorros para pagar tus gastos en los próximos 6 meses?
  • ¿Es tu vida completa? ¿Están todas las piezas: tu trabajo, tus gastos, tus relaciones, tus valores encajan juntas?

Si las respuestas a estas preguntas te son en gran parte negativas, la mejor inversión que puedes hacerle a tu vida en estos momentos es ser valiente siendo sensato contigo mismo.

Pregúntate a ti mismo si mereces una vida mejor y ve a por ella sin miramientos. Es tu felicidad

Te dejo dos análisis más sobre la obra Joe Dominguez clickeando aquí y aquí.

Oooootra vez más, si te ha gustado este artículo no seré yo quien te reprima: please, compártelo con tus contactos en tus redes sociales y déjame un comentario al final de éste, ¿ok? 😉

¡Te deseo un feliz, feliz verano!

Galaad López

Galaad López

Filósofo digital, emprendedor espiritual, coach financiero

Focalizando mi energía en ser el impulsor financiero de tu vida ideal desde las finanzas con alma; aprendiendo y disfrutando cada día con la educación financiera. Tengo amplia experiencia en negocios de venta retail y formación en digital business.
© Copyright 2016 Galaad López | Finanzas con ALMA **El conocimiento es universal, hazlo tuyo a tu gusto. Pero si quieres publicar mi artículo integral puedes citar mi nombre con un link activo hacia mi web y una información semejante a: “Galaad López es coach financiero y te ayuda a diseñar el sueño de tu propia libertad financiera. Visita ahora www.galaadlopez.com para más información”.

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